¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO MÁS EFECTIVO PARA LA CEFALEA TENSIONAL?

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO MÁS EFECTIVO PARA LA CEFALEA TENSIONAL?

By on dic 2, 2016 in Acupuntura, Fisioterapia, Higiene y Postura | 0 comments

La cefalea tensional es un problema que afecta a muchas personas, pero hoy en día aún no se ha determinado con certeza la causa del problema, y, por tanto, los diferentes tratamientos propuestos son más o menos efectivos, aunque ninguno la erradica totalmente.

Entre los diferentes tratamientos analizados, los más beneficiosos son los fisioterápicos y osteopáticos, ya que los pacientes que reciben este tipo de tratamiento muestran una clara mejoría. Por el contrario, los medicamentos pueden llegar a crear adicción en los pacientes.

Tanto en el cráneo como en la cara se insertan numerosos músculos, pero los más implicados en la cefalea tensional son el frontal, temporal, epicraneal, occipitofrontal, auriculares, occipital y masetero.

El Dr. Isaac Mosquera (1998) (14) diferenció las causas según los 2 tipos de cefaleas que presentó Brain en 1934:

  • Cefalea Tensional Tipo I:

Cefalea de larga evolución (meses o años) que se presenta en la mañana al despertarse, con duración de varias horas, intermitente y luego continuo, cuya distribución en el cráneo es señalada por el dedo índice o con la mano extendida de localización hemicraneal o bilateral con sensación de comienzo en el cuello o región occipital e irradiada hacia el vertex y raras veces a la frente.

Otros mencionan hipersensibilidad al tacto en la región cervical, el calor lo alivia y el frío lo agrava, los movimientos del cuello lo exacerban, a menudo puede ir acompañado de bruxismo y extenderse hacia las fibras musculares superiores del trapecio y los hombros, puede irradiarse hacia la parte anterior o posterior del pabellón de la oreja. Se comprueba su origen orgánico por su alivio parcial o total con analgésicos.

  • Cefalea Tensional Tipo II:

En este tipo de cefalea la característica fundamental es el dolor difuso o sensación de presión. La historia se extiende por meses y años. Los síntomas son intermitentes y aparecen tardíamente todos los días de la semana, desde que se levanta el paciente hasta que se acuesta, la descripción del dolor en estos pacientes es imprecisa a diferencia del Tipo 1, en el cual predomina la localización precisa del dolor por parte del paciente. Nada alivia el dolor excepto cuando el paciente esta distraído o en alguna actividad que lo divierte o duerme.

El dolor ocurre por alguna discusión o por estar sometido a situaciones de estrés. Si se le pregunta al paciente por una descripción específica él no se queja de dolor, sino de una molestia permanente tipo presión. No responde a los analgésicos comunes, sin embargo el paciente insiste en los mismos y los va cambiando con la esperanza de encontrar alguno que le alivie, de este modo incurre en automedicación y sus respectivos efectos secundarios, a menudo inician diferentes consultas por efectos secundarios de los analgésicos que consumen, siendo la más frecuente la gastritis medicamentosa.

El dolor de cabeza localizado tipo I generalmente proviene de patologías de base en el cuello, articulación temporo-mandibular, extensión prolongada del cuello durante la intubación para cirugías, posiciones viciosas durante las horas de trabajo, inmovilidad y rigidez en pacientes de edad avanzada y en aquellos con inicio de enfermedad de Parkinson (por la rigidez característica).

El dolor de cabeza tipo II es debido a estados de ansiedad o depresión, sin embargo no se conoce cuál es la forma como el sistema nervioso selecciona partes del cuerpo para mostrar una somatización. Según Torelli y Abrignani (2008) (19), los factores psicológicos y emocionales son verdaderos factores de riesgo. De hecho, el estrés y la ansiedad son los factores más comunes.

En 1997 concretó que la musculatura cervico-facial tiene en el hombre, además de su función motora, un significado biológico de traducción del estado de alerta y del estado de ánimo, por tanto esta contracción será secundaria a un estrés primario.

Analizó que tiene que existir una asociación cerebral que identifique dichas contracciones como algo doloroso y vivido como estresante, y el cerebro, a través del sistema reticuloespinal, activa las motoneuronas gamma que actúan sobre los husos musculares aumentando y perpetuando su contracción muscular dando lugar a un círculo vicioso.

  • FISIOTERAPIA –>Dentro del tratamiento fisioterápico se utilizan principalmente el masaje convencional, la movilización pasiva cervical, las correcciones posturales, la potenciación de la musculatura craneocervical, así como también técnicas electroterápicas y métodos de relajación.

Van Etterkoven y Lucas (2006) estudiaron el efecto del entrenamiento de la musculatura craneocervical en combinación con otros tratamientos fisioterapéuticos basados en técnicas de masaje convencional, movilización pasiva de columna cervical y análisis postural para corregir la flexión de la cabeza, protracción de hombros (hombros hacia delante), cifosis torácica aumentada (“joroba”) y una lordosis lumbar aplanada (espalda de “pato”) .

Estos ejercicios se ejecutaron para hacer frente al posible deterioro de la musculatura extensora del cuello . La ejecución del ejercicio consistió en realizar movimientos de extensión del cuello de forma lenta y controlada, haciendo también trabajo isométrico en diferentes rangos del movimiento. El protocolo fue realizar los ejercicios 2 veces al día durante 10 minutos. En el post-tratamiento se siguieron haciendo pero solo 2 veces por semana.

Al terminar el tratamiento, se mejoró significativamente la frecuencia, intensidad y duración de los brotes de cefalea tensional. Sin embargo, a los 6 meses de terminar el tratamiento, los pacientes que no hicieron ejercicios de entrenamiento craneocervical empeoraron, mientras que los que sí que lo hicieron mantuvieron la mejora. Al mismo tiempo, estos pacientes dejaron de tomar tanta medicación para disminuir la sintomatología de la cefalea tensional como lo hacían antes de empezar el tratamiento fisioterapéutico.

Se ha comprobado que el tratamiento con fisioterapia y osteopatía (diferentes técnicas básicas de masaje, movilizaciones pasivas cervicales, reeducación postural, entrenamiento de la musculatura craneocervical, manipulaciones espinales y métodos de relajación) mejora considerablemente la sintomatología de la cefalea tensional, no solo mientras dura el tratamiento, sino que también, utilizándose de manera combinada todas estas técnicas, una vez haya terminado el tratamiento principal.

Por otra parte, también se ha comprobado que cuando un paciente se trata fisioterápica y osteopáticamente para la cefalea tensional, deja de tener necesidad de tomar tanta medicación, por tanto, se reducen los efectos secundarios derivados de ella (vómitos, problemas de estómago y psicológicos como estados de depresión y ansiedad por impotencia ante la enfermedad).

Por tanto, es necesario que se aumente la prescripción de tratamiento fisioterápico y osteopático por parte de los médicos, ya que como se muestra en nuestro análisis, puede llegar a ser más efectivo que la medicación para disminuir los efectos de la cefalea tensional.

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