TENDINITIS EN DEPORTISTAS

TENDINITIS EN DEPORTISTAS

By on mar 3, 2017 in Dolor, Ejercicio Terapéutico, Fisioterapia, Lesiones, Masoterapia | 0 comments

Las tendinitis o tendinopatía es junto a los desgarros musculares una de las lesiones más frecuentes en los deportistas, puede causar problemas leves o cronificarse impidiendo la práctica deportiva.

Tendinopatía o tendinitis

La Tendinitis hace referencia al cambio morfológico del tejido conjuntivo de colágeno del tendón unido a una inflamación de las estructuras peritendinosas, se asocia también a una hipervascularización del tendón en un intento fracasado por parte del organismo de regenerarlo. El hecho de que no haya inflamación en el propio tendón ha dado lugar a que el termino tendinitis que significa inflamación del tendón, este desactualizado para denominarse tendinopatía.

El tendón es el elemento que sirve de unión entre el músculo y el hueso. Las tendinitis en el medio deportivo son lesiones muy frecuentes el cual puede causar problemas severos, este tipo de lesión constituye el 15% de los motivos de consulta, pero puede variar según el nivel deportivo y la cantidad de entrenamiento, así como en función del deporte practicado. Esto se debe a que en el ámbito deportivo generalmente se somete tanto al músculo, como al tendón y articulación a una serie de movimientos repetitivos. Las localizaciones son numerosas y variadas, según el deporte practicado.

Causas de las tendinitis

Cada una de las causas puede presentarse como etiología única, pero pueden ser varios factores favorecedores, por lo que resulta muy difícil determinar cuál es el verdadero elemento desencadenante, pueden ser causas mecánicas, deformidades anatómicas. Estas deformidades, que alteran la buena mecánica tendinosa, son fuente de tendinitis cuando se asocia a repeticiones excesivas de la actividad deportiva.

Causas relacionadas con la actividad deportiva

La actividad deportiva, cuando es demasiado intensa, es fuente de lesiones dado que los saltos y los ejercicios provocan por sí mismos pequeños micro traumatismos. No hay duda de que el aumento de la cantidad y la intensidad del entrenamiento, indispensable para el triunfo deportivo al más alto nivel, es una de las causas principales del número creciente de lesiones tendinosas entre los deportistas de alto nivel, por lo que sería deseable respetar ciertas reglas en el entrenamiento, la progresión y la adaptación del mismo a las posibilidades y al estilo de cada atleta, y variar las secuencias en función de las localizaciones del agotamiento.

  • Insuficiencia técnica: El buen dominio del movimiento deportivo permite un rendimiento óptimo del esfuerzo muscular. Por el contrario, un mal movimiento para obtener el mismo resultado exige incrementar el esfuerzo y, por tanto, una mayor tensión mecánica.

  • El terreno: Los suelos duros son bastante más nocivos que las superficies blandas. Los deportistas que practican en superficies artificiales se ven afectados con mayor frecuencia y la causa son los fenómenos de resonancia y de vibración. Los terrenos naturales (césped, maleza) son mucho menos nocivos.

  • El material: Todos los materiales ( raquetas, zapatos o aparatos de gimnasio) influyen en la correcta realización de ejercicio físico, por lo que deben estar bien adaptados a cada deporte y sobre todo a cada persona, ya que una incorrecta colocación, utilización o defecto genera una mayor sobrecarga del tendón.

Tratamiento de la tendinitis

Como consecuencia de todos los factores que influyen en la aparición de tendinitis, en efecto, hay que elegir entre los distintos medios terapéuticos en función de la localización, la gravedad y la antigüedad de la afectación, el nivel deportivo y las motivaciones del paciente y, desde luego, según los tratamientos realizados con anterioridad. Entre las diferentes medidas para el tratamiento podemos encontrarnos las siguientes:

  • Tratamientos profilácticos: Realizar una adecuada prevención para evitar la aparición, haciendo consciente al deportista de la realización del correcto gesto deportivo postura, alimentación así como una buena hidratación

  • Factores tecnológicos: Para la corrección de estos los factores se debe estar en estrecha comunicación Médico, terapeuta y el entrenador. Para eliminar del entrenamiento los métodos que puedan provocar una sobrecarga funcional del tendón, es por demás mencionar que se debe realizar un buen calentamiento y estiramientos.

  • Tratamiento médico: El reposo es indispensable, aunque muchas veces no se sigue si se trata de una lesión inicial y poco invalidante. Puede tratarse de un reposo relativo, que sólo suprime el movimiento deportivo que pone en marcha el tendón afectado o bien de un reposo completo o total del tendón, que puede llegar hasta inmovilizar el tendón lesionado por medio de una venda elástica, o incluso una férula. La duración del reposo es muy variable: puede ir desde semanas hasta meses, según la gravedad de la afección. También se pueden realizar infiltraciones locales.

  • Tratamiento Fisioterapéutico se pueden tratar con diferentes medios físicos y métodos.

Es importante que el tratamiento inicie desde un tratamiento preventivo por lo que es deseable corregir un eventual desequilibrio muscular agonista-antagonista.

Dentro del tratamiento sintomático se podrán utilizar técnicas manuales. De la misma forma, se intentará detectar si existen puntos gatillos o retracción muscular así como buscar desequilibrios biomecánicos que provocan la sobrecarga funcional del tendón.

Realizar ejercicios de fortalecimiento de los grupos musculares se hace sobre todo mediante trabajo estático intermitente, que ofrece la ventaja de desarrollar eficazmente la fuerza muscular sin solicitar al tendón de una forma excesiva también se puede implementar electroterapia.

Cuando los receptores tendinosos han sido afectados, es útil una fase de reprogramación neuromuscular.

Por último, se debe efectuar un trabajo funcional, la mayoría de las veces breve, cuyo objetivo es devolver al acto deportivo de manera correcta y evitar posibles compensaciones generadas por la tendinitis.

Otros tipos de tratamientos también utilizados son:

La crioterapia: Ejerce una acción analgésica, descongestiva, vasoconstrictora en una primera etapa y, luego vasodilatadora existiendo varias formas de aplicación. Habitualmente, se realizan aplicaciones discontinuas de 15-30 minutos, varias veces al día protegiendo la piel. 

El calor: utilizado más bien en patología muscular, ejerce a veces una acción analgésica, ayudando a relajar la musculatura en ciertas tendinitis.

La electroterapia: la baja frecuencia es la más utilizada debido a su acción analgésica. 

Las corrientes polarizadas permiten la penetración de las sustancias analgésicas o antiinflamatorias.

Las ondas mecánicas: los ultrasonidos e infrasonidos suelen tener sus mejores indicaciones en las patologías tendinosas.

La radioterapia antiinflamatoria debe reservarse para los casos crónicos, ya que sus efectos secundarios no carecen de riesgos.

El masaje se orienta a los músculos, pero también a las inserciones dolorosas

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