FISIOTERAPIA GERIÁTRICA

FISIOTERAPIA GERIÁTRICA

By on ago 16, 2018 in Dolor, Ejercicio Terapéutico, Fisioterapia, Lesiones | 0 comments

Se dice que una persona inicia el periodo de envejecimiento o tercera edad a partir de los 60 años, con ello se inician las modificaciones que pueden ser observadas y percibidas por todos nosotros es frecuente el deterioro funcional, cognitivo o social causante de discapacidad, dicho deterioro está relacionado con el estilo de vida, los hábitos, la alimentación y las enfermedades.

Es sabido que existe especialidades y disciplinas encargadas del estudio y procesos que se generan en el transcurso de la tercera edad, para ayudar a tener una mejor calidad de vida.

La geriatría es la especialidad médica dedicada al estudio de la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la rehabilitación de las enfermedades en la senectud o tercera edad, que comienza hacia los 60-65 años.

La fisioterapia geriátrica es una disciplina particular de la fisioterapia, encargada de la aplicación y la adaptación de las diferentes técnicas y ejercicios a las personas de avanzada edad.

El aumento del índice de vida ha incrementado. En México de acuerdo con el INEGI, la esperanza de vida ha aumentado considerablemente; en 1930 las personas vivían en promedio 34 años; en 1970, este indicador fue de 61 años; en el 2000 fue de 74, y hoy en día es de 76.2 años, esto hace que este tipo de pacientes sean cada vez más numerosos y de este modo las adaptaciones de la fisioterapia son cada vez más importantes, para facilitar la consecución o el mejoramiento de sus aptitudes funcionales, psicológicas y psicomotrices.

Con la edad, el deterioro de la capacidad funcional se va evidenciando sobre todo  en la disminución de la fuerza y masa muscular causado por alteraciones en los mecanismos nerviosos centrales y periféricos que controlan el sistema musculo esquelético generan una modificación, siendo esta pérdida del área muscular de aproximadamente 40%, disminuyendo el número y tamaño de las fibras musculares, en especial las de tipo II, generando alteraciones que afectan la capacidad funcional del adulto mayor, en particular la velocidad, la agilidad y el tiempo de reacción,  alterando su equilibrio, dando así una inestabilidad en la marcha por  tanto aumentando el riesgo de caídas trayendo con ello mayor índice de fracturas las más comunes son de cadera, fractura de colles no tanto por la caía más bien dado por el grado de disminución de masa ósea (osteoporosis). Además del deterioro de otros sistemas como el visual, auditivo y aparatos como el cardiorespiratorio que favorecen síndromes invalidantes, de los cuales hay que diferenciar entre los procesos que se favorecen de la ancianidad biológica de los que resultan de una ancianidad patológica.

Estos síndromes invalidantes son los que la fisioterapia trata de compensar; ya que la presencia de enfermedades en una persona de la tercera edad se da con mayor facilidad siendo su recuperación más lenta e incompleta.

Situaciones patológicas más comunes en la tercera edad como son: Artritis, parálisis, vértigos, atrofias musculares, etc.

La actitud fisioterapeutica en el paciente geriátrico debe encaminarse básicamente a mantener la independencia en la movilidad y en el desarrollo de las actividades de la vida diaria (AVD).

En primera instancia se debe dar un tratamiento precoz y, a menudo, preventivo. Toda deficiencia motriz, de origen nervioso o articular, debe recibir un tratamiento de reeducación e inicio de actividad física acorde a sus necesidades y capacidades.

Los Objetivos generales de la rehabilitación en una persona de la tercera edad deben estar encaminadas a

Esto se puede lograr realizando un plan de tratamiento haciendo uso métodos activos y pasivos como el uso de medios físicos, ejercicios respiratorios, movilizaciones activo asistidas, ejercicios para incrementar fuerza muscular, re educación de marcha y equilibrio, así como ejercicios adaptados para potenciar el hábito de la realización de ejercicios diarios y sin fatiga.

Los objetivos han de ser, a menudo, modestos y una de las metas principales será la re adquisición de una independencia completa tanto como sea posible, teniendo en cuenta las capacidades residuales del paciente.

Existen criterios que podrán determinar el grado de autonomía de la persona de tercera edad: Movilidad (posibilidades de desplazamiento), independencia física funcional, ocupación (preparar comida, realizar pequeñas limpiezas), orientación en relación con el entorno e independencia económica.

El dominio de la aplicación de la fisioterapia geriátrica puede emplearse para pacientes que cursen con enfermedades invalidantes que conciernan al aparato locomotor (entre ellas encontramos afecciones reumáticas degenerativas artrosis, osteoporosis y las inflamatorias como la artritis además de las fracturas antes ya mencionadas), cardiorespiratorio y circulatorio; así como a pacientes con problemas psíquicos o psicológicos.

 

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